MARTÍN VIVALDI.
“EL ALMA DESVELADA”.
Mis ojos que miraban la luz del sol perderse
(El jardín solitario, mi corazón alegre)
Mis manos que cortaban la flor de la impaciencia
(El aire embalsamado de sus aromas queda)
Mis ojos que soñaban paisajes y otros cielos
(Las blancas nubes llevan sangre de la tarde dentro)
Mis manos que tejían flexibles esperanzas.
(El árbol silencioso se adormece en las ramas)
s
Mi voz que se rompía en el Alba de colores
(Los pájaros me traen altura de sus torres)
Mi alma sin murmullo, limpia, fuente y serena
Nos reunimos las siguientes personas: Belén, Raquel Ríos, Jessica, Felipe,
Alberto, Chirstian, Pablo, Ernesto y el que escribe este artículo. Desde allí
Belén decide que podemos ver alguna exposición que se encuentre en el Realejo.
El Realejo es un barrio de la ciudad de Granada situado en el casco antiguo de
la ciudad, a los pies de la Alhambra por su cara suroriental. Arrabal judío de
la ciudad musulmana cuando se conocía como Granada de los Judíos y que cuando
los cristianos tomaron la ciudad, lo renombraron como Realejo, al instalar en
ese lugar un campamento militar, y más concretamente, lugar donde esta la
tienda del rey o del general. Históricamente tiene dos partes bien
diferenciadas: de un lado, la zona llana que conserva muy poco de su antiguo
trazado urbano evolucionado incluso desde antes de la cristianización
Así que entramos en el museo “Casa de los Tiros”.
El museo fue inaugurado en el año 1929 tras el largo pleito entre el Estado y
los Marqueses de Campotéjar por las fincas del Generalife.
La Casa de los Tiros fue inicialmente la primera Oficina de Información y
Turismo, en el resto de las salas Antonio Gallego Burín logró reunir una
importante colección de fondos de temática granadina que data del siglo XVI. La
casa formó parte de la muralla del barrio de los Alfareros de ahí su aspecto de
fortaleza militar. Del edificio original solo se conserva el Torreón, en torno
al cual se ha llegado a construir posteriormente.
Los primeros propietarios de la Casa fueron los Granada Vegas, linaje que
comienza con Pedro de Granada (Cidi Yahya) noble descendiente de Yusuf IV e
hijo del infante e hijo del infante de Almería y Alcalde de Baza, se
reconvirtió al cristianismo
Nos embelesamos con cada una de estas obras maravillosas ya sean frescos
ambientados sobre el Realejo, bustos de personajes ilustres de Granada como el
Duque de San Pedro de Galatino, la escultura de la tarasca, mobiliario de la
época como bargueños, tresillos…
A la salida nos dirigimos hacia la calle Molinos y les
enseño donde mi difunta abuela Conchi tenía su panadería con tanta solera en el
barrio en el que ella con su simpatía vendía el producto y mi abuelo se
encargaba de elaborar unas cuñas que me ponía tibio en mi niñez.
Después llegamos al Campo del Príncipe, auténtico corazón del lugar y plaza
construida
sobre el solar de un antiguo cementerio musulmán, que recibió este nombre
porque el Ayuntamiento mandó explanar el lugar en 1497 para que se celebraran
en él la boda del Príncipe Juan. Cada Viernes Santo a las tres de la tarde
miles de granadinos se reúnen en torno al Cristo de los Favores para pedir tres
gracias en medio de un espectacular silencio, siguiendo una tradición que se
remonta al siglo XVIII.
Redacción: Ruben Escoriza Mariscal.